viernes, 28 de febrero de 2014

El goce lacaniano de la hora loca


Por Eliana Romero Padilla. Antropóloga UNMSM
La primera vez que escuche hablar de la hora loca, fue hace mucho, en una de las reuniones familiares, no sabia de que trataba pero me imagine un payazo frente a mi bailando como loco y divirtiendo a los demás. Dentro de mi imaginario estaba ese significado pero no el significante, es decir lo que podría darme la certeza de que se trataba de algo así como lo imagine por un momento. Así empieza mi primera experiencia con respecto a la hora loca.
Un día en medio de tanta música y amigos mientras conversaba con uno de ellos,  apagaron las luces de la casa y sonó una pista de baile que parecía no tener final, para poder darse un respiro. Se trataba nada más y nada menos que la famosa hora loca, conformada por unos tres arlequines, vestidos de colores llamativos, que por cierto se ven muy curiosos por sus brillos y antifaces que usan. Una hora loca podría  estar dentro de toda una temática, es decir, los que llevan la diversión por una hora se disfrazan de acuerdo al personaje que mas le simpatice a la victima. La hora loca se ha vuelto todo un icono de los cumpleaños de niños y grandes, matrimonios, quinceañeros y eventos grandes de algunas empresas o instituciones. Este tipo de sucesos son  variados, aunque al final después de haber sido victima de varias horas locas, incluyéndome en uno de ellos. Hace un par de años tuve como parte de mi sorpresa de cumpleaños. Ahora ya no me parece tan interesante, ha llegado a un punto en el que se ve que esta sobre entendido que habrá una hora loca sin tener que darlo a conocer,  ya no es tan interesante ver la misma cosa siempre. Es mas es raro no ver una hora loca en una fiesta o una discoteca.

Es esta la razón por la he escrito este ensayo, por tantas horas locas que he ido sin saber que se daría el caso, me llegó a gustar mucho en su momento, incluso pensé que podría llegar hacer parte de una de ellas. Idea que paso por mi mente por ser novedoso, pero mas lo veía como un negocio ya que vivimos en un mundo donde lo extravagante y fantasmal es novedoso y da dinero, creo que hasta esa idea que acabo de escribir es parte de tanta hora loca, que podría sonar loca. 

Al pasar el tiempo puedo afirmar que vivimos dentro de un contexto donde parecemos como si estuviéramos invadidos por algunos gustos ajenos a nosotros mismos, esto se evidencia en la hora loca. Considero que es un objeto cultural, en primer lugar objeto porque se puede depender de ella, si nosotros los deseamos y porque  podemos actuar de la manera como se nos antoje. Y por otro lado es cultural ya que es parte de nuestra sociedad y esta formada por una estructura implícita hasta que se da a conocer, es decir un momento planeado donde vale todo al ritmo de la música. Sino por qué crees que se va a una fiesta, acaso no es por sentirte bien y porque lo quieres hacer, o tal vez porque estas con tantas preocupaciones o tristezas que necesitas salir y justo ese día vives el espectáculo y bailas como nunca, gracias a la hora loca.

¿Por qué  se denomina Hora Loca? La hora loca es un tiempo, un momento delimitado con el objetivo de llevar la diversión para los otros  y sentirse alegre como ellos, no dejar de bailar ni un minuto y si eres de los que se queda sentado mirando, será el indicado para ser el centro de atención. Creo que esta dirigido para los menos bailarines, de una u otra manera todos participan, grandes y pequeños. En este contexto sostengo que estar sujeto a este tipo de objeto cultural es parte de toda una subordinación impuesta en el momento sin alternativa a otra. Es decir, es estar dentro del goce del otro sujeto.  Por lo tanto sostengo que, quien parte que gozar no es una trasgresión sino es lo que tú debes hacer dentro del sistema: lo que se debe hacer, es decir, el sujeto es libre de gozar o disfrutar para eso el objeto debe elegir correctamente.

Es aquí, donde existe una relación el goce del uno mismo y el goce por el otro, cuando llega un momento como éste, estamos subordinados por este momento, es mostrarnos libres de cualquier angustia que tengamos y solo solemos reír, bailar, vacilarnos, jugar , hacer cualquier cosa con tal de estar sintonizados en esta hora, queramos o no, y si no lo logramos otros nos hacen participes de sus coreografías y nos adornan con tantos colores, pitos, collares de colorines, globos, sombreros entre otras cosas que pueden parecer graciosas. Estamos sistematizados por un conjunto de objetos culturales que son parte de uno solo.

Esta hora loca puede ser considerada como un momento de catarsis dentro del  ser humano donde puede dar a conocer  una acumulación de alegrías encontradas, donde se desborda de emoción por tanta algarabía, donde no puede controlar su goce y participa sin darse cuenta que lo que esta haciendo esta bien, cuando luego podría saber que no imaginaba hacerlo. Así también lo menciona Marita Hannan en uno de sus textos, del cual puedo proponer  que es el objeto del consumo lo que se reivindica a través del imperativo insaciable y cínico, “goza lo que puedas no es seguro que haya un mañana, tampoco un ayer”.

En buena cuenta, el propio sujeto es el objeto del mercado. La existencia solo parece constatarse en la búsqueda insaciable de una plenitud anhelada pero siempre esquiva en la que el sujeto intenta revelarse frente a los excesos de otro social que lo ignora y lo reduce a no ser más que un esclavo del imperativo inconsciente de gozar en el cual desaparece toda capacidad de decisión respecto del propio destino. El destino que tal vez no quiso estar dentro de esta hora loca. No solo se habla de un destino sino de una decisión no tomada ni menos planeada.  

Este imperativo perverso al goce se trata de una mercancía y se relaciona con la frase mas llamativa, que dice trabaja ahora y goza después. Si lo vemos desde este punto de vista lacaniano, la hora loca es un mito, una costumbre que para muchos hoy resulta parte de lo cotidiano dentro de la palabra diversión. Puede darse el caso que uno decida estar dentro de esta temática y por lo tanto, uno mismo puede elegir tener un momento como este en su reunión. Eso es el imperativo perverso, el lograr lo que se quiere y si se quiere con la hora loca que todos estén contentos y alegres, pues se lograra.

Este goce es trasgredido, este goce es la hora loca que esta dentro del imperativo del otro y como se entiende desde la perspectiva del otro es el otro sujeto que te lleva a su goce, es el goce ajeno, es decir, es el instrumento del goce del otro. Y estos imperativos llevan a los sujetos a buscar nuevos refugios, como se da cuando se presenta, de forma inesperada, la hora loca en una reunión, dónde no te queda más que estar refugiado con una sonrisa; como si todo estaría bien y nada importa en ese momento.

Es mas así como lo demuestran los talk shows de la televisión, los vicios están hechos para la mirada pública, y esto no solo porque las cámaras de televisivas son omnipresentes sino porque la sociedad de mercado conmina al sujeto a distanciarse de las virtudes colectivas y hacer valer su derecho a gozar como individuo a expensas de los demás.

Propongo, que la hora loca no es verdaderamente transgresiva sino es una mercancía post-alegre  que responde al imperativo a gozar sin límites de diversión que la hora loca en la que esta sometido el individuo narcisista.

Ahora bien dentro de este contexto que estoy desarrollando en cuanto a la hora loca, puedo afirmar que cuando se da este tipo de evento en nuestras vidas, se esta armando un sistema en el cual se sabe que el otro llamado así con letras minúsculas, es referido al semejante, o sea en este caso seria, los invitados participantes dentro de tu hora loca. Y llamado el Otro con letra mayúscula, seria el orden simbólico como son las leyes y ordenes sociales, que socializa el cuerpo y hace de él un sujeto. Para eso digo que el Otro son los demás, un los demás abstracto de quien el sujeto a otorgado la autoridad para decirle quien es y quien debe ser.

Desde la interpretación de Juan Carlos Ubilluz,  existe Otro que no existe donde se puede pensar que han desaparecido los principios sociales que rigen la existencia humana y que vivimos en un mundo donde todo esta permitido y cada quien hace lo que quiere, es evidente que hay principios que rigen nuestra vida social como son los mercados y por mas individualista que nos parezca la gente de hoy, pocos son los que en verdad actúan de acuerdo a la singularidad de su deseo. Por lo tanto el Otro que no existe, alude a que el sujeto contemporáneo ya no cree en una comunidad universal, es decir, en otro con metas colectivas que deban primar sobre los intereses particulares e individuales.

Por lo tanto, la inexistencia del Otro es suplida por un orden narcisista en el que el yo se eleva al estatuto de el objeto digno de amor y el otro (el semejante) decae al estatuto rival. Enlazando al capitalismo este orden imaginario, este orden es el orden del yo de sus espejos y fantasías (hora loca), conduce al sujeto hacia el cinismo y la perversión.

El cinismo y la perversión son las que hacen del sujeto un yo-súbdito de una voluntad ajena, así como se ve en el momento preciso cuando se da inicio a la hora loca, entonces seria la voluntad ajena, también la voluntad del mercado; que propone la hora loca donde solo nos queda mas que ser parte de ella, sin nuestro consentimiento. Entonces dentro de esta perspectiva que propongo como se ve el sujeto, tal vez como un súbdito como lo mencione líneas arriba. Pero para entender mejor este párrafo compartiré algunas precisiones que son necesarias para entender por qué dentro del contexto de la hora, visto como un objeto cultural es parte de la modernidad y la postmodernidad que ha modificado la relación entre el sujeto y el Nombre-del-Padre, el significante de autoridad que soporta al gran Otro.

Si bien es cierto que el mencionar el nombre del padre evoca un tipo de poder, con el cual el sujeto esta atado a lo que este desea, en la realidad material del capitalismo favoreció a la separación del individuo de sus actividades tradicionales de producción y consumo, ambas percibidas como intrínsecas a su ser. Es decir, la encarnación moderna del Nombre del Padre, la razón sostenía la creencia en el Otro como civilización universal, como sociedad única para todos los individuos, este nombre del padre es capaz de generar nuevos valores sociales.

Desde mi punto de vista, en este caso el poder de generar un nuevo estado del súbdito dentro de la "hora loca".  Algunos consideran novedoso y moderno la hora loca, dentro de esta modernidad que esta creciendo en nosotros mismos, el Nombre del Padre acoge esta función poética, subversiva, creadora, es decir, el poder de nombrar y hacer existir, lo que no existe. Así comparo este caso con el de la hora loca, cuando en una fiesta, no necesariamente existe alegría y sonrisas de oreja a oreja de cada invitado en la reunión, sino que se genera de acuerdo a lo que se presenta, como lo hace la hora loca, quien genera la alegría que falta en la fiesta. Un lugar donde tal vez, no lo hay.

El Nombre del Padre es la instancia de la cual se sirvieron los amos del progreso para violar las normas del orden simbólico existente y hacer existir algo nuevo, es decir un nuevo orden simbólico. Así como lo mencione líneas arriba esta temática o estructura de la hora loca es parte de un hombre moderno y postmoderno procura en ellas un goce que supone propio a su individualidad; y para validarlo él se sirve de un nombre del Padre, como ocurre en la hora loca, donde le otorga la autoridad al sujeto y lo conmina a integrar una comunidad identificada con el goce (hora loca). El ocaso del nombre del padre trae entonces, consigo la multiplicidad postmoderna de los nombres del padre, nombres que resucitan o nacen la creatividad, que reivindican lo real sino mas bien el narcisismo de lo particular, el goce de ser parte de un todo como yo.

Concluyo que este breve ensayo, nos muestra  lo que realmente puede significar, el concepto real de la hora loca viéndolo desde el  punto de vista  de las pistas que ofrece el psicoanálisis lacaniano. Desde una visión política la hora loca es parte de nuestro mercado, donde impera el sistema capitalista, se ha vuelto lo esperado e inesperado a la vez. Es parte de nuestro deseo del goce del otro, del Otro quien es crea nuevas realidades sociales. Muchas veces nos cuesta aceptar que estamos sujetos a los mandatos que nos imponen o al poder que se nos ponen frente a nosotros, el gozar es sentir el placer absoluto, es el placer o el goce que debería ser propio y decidido por nosotros mismos y no por el otro. Por lo tanto, el sistema de la hora es un ejemplo claro de como es que se uno se siente subordinado a un ambiente no deseado, en ese preciso momento. Así no estamos siendo dueños de lo que queremos gozar; ahora no se trata de gozar por gozar sino de un goce equilibrado que sea creador. Este goce por otro es trasgredido por ese otro al ser nosotros los súbditos de su goce del otro.

Bibliografía:

JUAN CARLOS UBILLUZ, Nuevos súbditos: cinismo y perversión en la sociedad contemporánea. IEP Ediciones, primera edición mayo 2006.

MARITA HANNAN, Batallas por la memoria. Batallas por la memoria: antagonismos de la promesa peruana. Encrucijada de la política ética y verdad. Primera edición junio 2003.

viernes, 4 de octubre de 2013

La Promesa Cínica: tócame que soy realidad



Por: Raúl Rosales León.

El 19 de Agosto en la Universidad Pacífico se realizó un evento para presentar el libro de Alberto Vergara titulado Ciudadanos sin República. ¿Cómo sobrevivir en la jungla política peruana?, organizado por el colectivo Coherencia. Ese día de la presentación no pude intervenir en la rueda de preguntas porque se hicieron respetar las reglas de juego institucional. La señorita de Coherencia que apoyó la realización de la actividad con el espíritu de Douglass North atinó con elegancia y sutileza a quitarme el micrófono de mis manos porque ya se había cumplido la cuota de la ronda de intervenciones. Entonces aprovecho estas líneas para hacer mi intervención con efecto retardado para seguir analizando los problemas y promesas de la jungla política peruana que Alberto Vergara con mucha creatividad aportó con su libro.

En primer lugar señalar que el libro de Alberto Vergara es justo y necesario. El autor es un intelectual público que hace dos interrogantes cruciales ¿qué define a nuestra época? y ¿Cuál su carácter y cuáles sus contornos. El conjunto de artículos que contiene el libro son la melodía que se enmarca en dichas preguntas en los cuatro capítulos del texto. Personalmente, me agrado bastante leer el texto por su capacidad de ingenio, ironía y trasgresión con una fina pluma y buen estilo para desplumar a las élites que no son élites, la fragilidad de la institucionalidad de las República, las contradicciones de la izquierda, entre otras exquisiteces políticas. Por ese motivo, he recomendado su lectura a mis colegas de profesión, trabajo y militancia política; y a partir de ahora compraré la Revista Poder para seguir aportes analíticos de Vergara en la democracia sin partidos made in Perú.


La promesa que no fue promesa para el capitalismo popular


Retomaré a una enunciación de Vergara en el día de la presentación. Luego del magistral comentario del sociólogo Felipe Portocarrero quien es Rector de la Universidad Pacífico, Vergara dijo: “Me has hecho repensar una serie de temas, éste es el problema de juntar una serie de artículos de diferentes matices en solo libro, has (Portocarrero) mejorado mi introducción”. Si bien suscribo las reflexiones y trasgresiones de los artículos de Vergara, tengo algunas observaciones con el ensayo introductorio que explica los últimos 20 años en el Perú que es sintetizado por la metáfora “crecimiento infeliz” enunciado por Alfredo Torres.


En base a la paradójica metáfora Alberto Vergara afirma que el Perú contemporáneo está definido por el desencuentro de dos promesas: la republicana y la neoliberal. Mientras que la promesa republicana es un continuo fracaso, la neoliberal cumplió su promesa en la tierra. Según el autor el crecimiento económico, los mercados desregulados, la desigualdad si hacía falta, el individuo como consumidor y/o empresario se hizo realidad. Entonces el neoliberalismo a la peruana se sostiene sobre la confianza del capitalismo popular, mientras dicha promesa toca realidad, la promesa republicana sigue causando decepciones. A continuación enfocaré mi análisis deconstructivo en la promesa neoliberal que es utilizada por el autor para justificar la argumentación de una República sin Ciudadanos.


En el ensayo de Vergara se argumenta que el éxito neoliberal radica, en gran medida, en la conexión que ésta logró con el Perú popular. El neoliberalismo promete libertad, mercado y emprendedores, siendo Hernando de Soto quien adaptó esta ideología a la realidad peruana en los ochenta. Vergara señala que las élites peruanas fueron persuadidas progresivamente a un discurso que nunca había calado en el Perú: el mercado, agentes libres, títulos de propiedad y empresarios populares. En esa lógica, la promesa neoliberal a la peruana se sostiene sobre la confianza del capitalismo popular. 
Frente al guion argumentativo de Vergara, mi posición es que la promesa neoliberal nunca fue prometida como victoria electoral, sino que se quedó a medio camino en la campaña presidencial de 1990. El escritor liberal Mario Vargas Llosa (MVLl) en calidad de candidato presidencial del FREDEMO enunció con bastante sinceridad y franqueza la promesa neoliberal en el Perú. “El Gran Cambio” con un fondo musical épico fue su discurso de campaña que sintetizó el programa político que surge en un contexto de crisis política, social y económica del Perú. La enunciación de la promesa neoliberal a través del shock neoliberal. Si MVLl hubiese ganado las elecciones la promesa neoliberal pisaba tierra, pero en la segunda vuelta electoral el desconocido Fujimori fue elegido. Entonces la primera observación es que la promesa neoliberal fue rechazada tajantemente por la mayoría de peruanos y, en especial, el sector informal denominado por los neoliberales como el “capitalismo popular” (Hernando de Soto).


Pero irónicamente, este capitalismo popular no confió en la promesa neoliberal enunciada por MVLl. Según Grompone los votantes de Cambio 90 fueron en su mayoría los campesinos de las provincias más pobres de los Andes, los migrantes que hicieron crecer a los barrios periféricos de la ciudad de Lima, los obreros, los vendedores ambulantes, los trabajadores y los dueños de los pequeños talleres, los maestros y otros sectores de una clase media empobrecida. En la misma lógica, Degregori señaló que la votación de Fujimori provino abrumadoramente del polo más golpeado por la modernización en crisis: pobres, provincias, andes, cholos e indios. Entonces, los protagonistas del capitalismo popular no votaron por la promesa neoliberal, sino por el voto de la salvación y el salto al vacío. Entonces, la narración que hace Vergara sobre la buena relación entre capitalismo popular con el éxito de la promesa neoliberal tiene algunas limitaciones. Es menester señalar que el capitalismo popular existió antes de la promesa neoliberal y, por ende, el mundo popular no necesitaba dicha promesa.


El centralismo y modernidad de las principales capitales del país, en especial, la ciudad de Lima hizo surgir en el imaginario rural el mito del progreso (Carlos Iván Degregori) en donde millones de campesinos en vez de buscar un Inca (plasmado el mito de Inkarri) anclado en el pasado, prefirieron buscar el progreso mirando el futuro. “Las locas ilusiones me sacaron de mi pueblo y abandoné mi casa para ver la capital” es la letra de la canción El Provinciano de Luis Abanto Morales que grafica en el imaginario popular el fenómeno migratorio. Este fenómeno fue masivo y ocurrió a mediados de la década del 40 del siglo pasado en donde surgen nuevos actores cholos en la ciudad. La irrupción del Otro Empresario(Valdivia y Adams) emergente en la ciudad criolla estructuraba una ética del trabajo de los migrantes en Lima. “Soy muchacho provinciano me levanto muy temprano para ir con mis hermanos ayayay a trabajar” es la letra de la canción Soy Provinciano de Chacalón que narra las vicisitudes y esperanzas de progresar en la ciudad. El Desborde Popular (Matos Mar) en donde los migrantes cambiaron el rostro de la ciudad de Lima y el Otro Sendero (De Soto) que visualizó a los mercantilistas que utilizaban el Estado para beneficio propio, haciendo que los migrantes construyan su futuro económico en la informalidad: el capitalismo popular.


Si los migrantes y cholos protagonistas del capitalismo popular elogiado por Mario Vargas Llosa en el Prólogo del Otro Sendero (De Soto) hubiesen creído en la promesa neoliberal, entonces el candidato del FREDEMO hubiese sido Presidente del Perú. Un presidente de novela. Pero se construyó otra novela porque existieron factores étnico-culturales que hicieron que los protagonistas del capitalismo popular rechazaran políticamente la promesa neoliberal. Mario Vargas Llosa en el imaginario popular estaba al lado de los ricos (incluyendo a las fuerzas políticas de izquierdas y el APRA).


Esta parte de la historia desdibuja la coherencia del guion argumentativo de Vergara quien construye la imagen de un capitalismo popular con una conexión armoniosa con la promesa neoliberal. De ahí que Vergara proponga la hoja de ruta: del capitalismo popular al republicanismo popular. Pero la promesa neoliberal no se hizo realidad con el capitalismo popular, sino que fue el mito del progreso.


Según Degregori, la escuela, el comercio y en algunos bolsones el trabajo asalariado son los principales instrumentos para esa conquista de las ciudades empujado por el mito del progreso. Pero el mito tiene sus límites, según el autor: “más allá de la muerte de los mitos, germinan y esperan su momento Sendero Luminoso y su gemelo antagónico: el fascismo”. En este contexto surge el verbo político de la promesa neoliberal que luego del crecimiento infeliz fue realidad para los neoliberales.


La promesa que si fue promesa para los neoliberales


Si la promesa neoliberal enunciada por MVLl fue rechazada por el capitalismo popular, entonces la interrogante es ¿cómo logró triunfar? La respuesta es muy simple: por la promesa cínica del no al shock neoliberal. El neoliberalismo a la peruana luego del triunfo electoral del Ingeniero Fujimori no fue una promesa hecha realidad, sino una imposición cínica. Una imposición aplaudida y soñado por los neoliberales. En ese contexto histórico, el General Pinochet en Chile era un caso de imposición de política económica neoliberal en Latinoamérica.


Fujimori ganó sin plan de gobierno, sin partido político y sin base social de apoyo. Entonces frente a la hiperinflación y crisis económica heredada del hiperpopulismo de Alan García, Fujimori tomó el plan de gobierno de los neoliberales para emprender la llamada promesa neoliberal: un giro económico al margen del electorado que voto por el no shock neoliberal, pero muy beneficioso para una elite de empresarios, políticos y técnicos que perdieron en las elecciones de los 90tas. Luego de 20 años de crecimiento infeliz los mayores beneficiarios de dicha promesa fueron los vecinos del balneario de Asia: la promesa neoliberal fueron para los neoliberales, pero no de sus trabajadoras del hogar.


El balneario de Asia es un indicador del desarrollo económico en el Perú que no fue protagonizado por el capitalismo popular. En el ensayo de Vergara no visualiza el motor del crecimiento económico del neoliberalismo: la matriz económica primario exportadora. El crecimiento de los índices económicos y los ingresos fiscales récord en las últimas décadas en el Perú no lo generaron los protagonistas del capitalismo popular porque éste sector emerge en la informalidad. Un caso actual es la minería informal que no paga impuesto a la renta y sus derivados como canon, gravamen minero, regalía mineras, fondos sociales, responsabilidad social empresarial, entre otros. En cambio, el extrativismo neoliberal aportó a la renta minera el 20% de los ingresos fiscales del Perú y las actividades de ese sector representan el 60% de las exportaciones peruanas.


Según Carlos Monge, el crecimiento económico global ha traído consigo una creciente demanda y altos precios por los minerales y los hidrocarburos en los mercados internacionales, las que a su vez han estimulado un boom de inversiones en grandes proyectos de exploración y extracción de estos recursos naturales no renovables en la región. Este boom de las inversiones en el Perú fue canalizado por los neoliberales en clave extrativista que tuvo como punto de partida el autogolpe de Estado del 5 de Abril de 1992 en donde las Fuerzas Armadas apoyaron el giro económico neoliberal de Fujimori. Con la captura de los líderes subversivos de Sendero Luminoso y el MRTA, Fujimori obtuvo el poder total para el cambio de Constitución Política. A partir de la Carta Magna de 1993 se estableció las nuevas reglas de juego en materia económica. Por este motivo en la última carta del Fujimori desde la cárcel, hace recordar al Presidente Ollanta Humala que la pujanza económica se debe a la Constitución de 1993, mientras que los gobiernos posteriores a su mandato (Toledo, García y Humala) solo se dedicaron a cosechar los frutos que él sembró con sus diez años de gestión.


Entonces el desarrollo económico neoliberal en el Perú no adormeció con sus carencias institucionales, como señala Vergara, sino que fue todo lo contrario. El fortalecimiento organizacional de las islas de modernidad y eficiencia (Julio Cotler) como el Ministerio de Economía y Finanzas, Superintendencia de Bancas, INDECOPI, entre otras hicieron factible establecer solidas instituciones para incentivar el crecimiento económico en base a la matriz primaria exportadora. Lamentablemente esto no sucede, según Julio Cotler, con los Ministerios de Salud y Educación. El piloto automático en materia económica tiene fuertes bases institucionales gestionado por los tecnócratas y liderados por Ministros del MEF en base a su enfoque por resultados. Su promesa cínica tocando realidad con la mano invisible del Estado que según Francisco Durán los intereses privados han capturado el Estado. Esta mano invisible fue factible porque durante el gobierno de Fujimori, todos los ocupantes del Ministerio de Economía y Finanzas y del Ministerio de Industria han sido empresarios, empresarios economistas, político-empresarios o profesionales vinculados con el sector privado. Y esta tendencia se mantiene hasta la actualidad.


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Más allá de las observaciones deconstructivas, el texto de Vergara es importante por la preocupación por la República Peruana. El conjunto de artículos estructurados es una invitación a la reflexión sobre la jungla política peruana y repensar la forma de hacer política. Aprovecho estas líneas para felicitar la iniciativa del colectivo Coherencia en propiciar el debate a través de la presentación del texto de Vergara y, sobre todo, agradecer a la señorita de dicho colectivo quien hizo respetar las reglas de juego institucional en la ronda de intervenciones. Y de paso me obligó a escribir mi intervención en efecto retardado.

Finalizo señalando que la institucionalidad es fundamental para la construcción de una República, y al acercarse el Bicentenario de la Independencia del Perú es justo y necesario trascender la clásica celebración folclórica sobre el hecho histórico para imaginar críticamente la construcción de una República de ciudadanos y ciudadanas.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Antropólogos/as en aislamiento voluntario




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Por: Raúl Rosales León.
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En una noticia de Euronews se mostró la existencia de los pueblos indígenas en situación de aislamiento voluntario y contacto inicial. Las imágenes inéditas de esta población en plena selva produjo la clásica dicotomía entre un nosotros civilizado televidente y la otredad salvaje sin smartphones. La fascinación de la mirada occidental por lo exótico había regresado.  Pero éste tipo de fascinación siempre fue cuestionado por Carlos Iván Degregori que de forma magistral invirtió esta mirada presentando a las élites limeñas de las playas de Asía: ellos también puede ser presentados como una población en aislamiento voluntario del resto del país. Las élites aisladas en sus ínsulas veraniegas en donde se hace realidad la promesa neoliberal.   
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La semana pasada se realizó la jornada curricular 2013 organizado por la Escuela Profesional de Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En este evento también se pudo comprobar que el fenómeno del aislamiento no es propio de los pueblos indígenas de la Amazonía o de las élites limeñas de Asia. Irónicamente se incluye al nosotros etnográfico diverso. El objetivo del siguiente artículo contribuir al debate y diálogo sobre la necesidad de mejorar los aprendizajes de los estudiantes de antropología en una sociedad compleja como la peruana en el contexto de la globalización.
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Había pasado un año desde que escribí un artículo titulado la Otredad Estudiantil Antropológica, que narraba y analizaba las Jornadas Curriculares etnográficas en San Marcos. La pasada semana (lunes 19 de Agosto) la Comisión Curricular presentó a la micro-comunidad sanmarquina los resultados de su trabajo. Con una vocación democrática se abrió el diálogo entre profesores y estudiantes para llegar a consensos sobre la forma de llevar los seminarios de investigación, construir el perfil de los egresados de antropología, las formas de mejorar la enseñanza, entre otros.  La moderación del taller fue llevado a cabo por Fabiola Yeckting  y Pablo Sandoval quienes dirigieron en pared la jornada curricular y el plan de mejora.  En mi calidad de profesor invitado del curso de Estudios Culturales asistí a los dos primeros días de la jornada. En el primer día fue interesante porque se plantearon varias posturas sobre llevar las líneas de investigación para la elaboración de tesis. Al finalizar la actividad, Sandoval planteó una serie de interrogantes para la construcción del perfil del estudiante sanmarquino los cuales se trabajaría el día siguiente.
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En el segundo día de jornada, estaba todo preparado para continuar con el dialogo abierto e intercambio de puntos de vista para mejorar la enseñanza de la antropología. Se inició la jornada y la moderadora Yeckting abrió la rueda de intervenciones.  En ese momento levanté la mano para hablar sobre el perfil del egresado de antropología, siguiendo uno de los rasgos de los componentes del plan de estudios 2013 conformado por la apertura al “diálogo interdisciplinario”. En esa lógica, mi propuesta consistió en incluir el curso de Estudios Culturales en calidad de electivo en el IX semestre porque éste aporta en abrir el diálogo interdisciplinario dentro de las ciencias sociales.  Algo que no hacían otros cursos electivos como parentesco y nuevas formas de afinidad, temas en estudios urbanos, amazónicos y andinos. Entonces, frente a estos cursos que simplemente ofrecen más de lo mismo (porque también son cursos obligatorios),  mi propuesta fue abrir una perspectiva teórica que contribuya a la mejora de los aprendizajes de los estudiantes en clave interdisciplinaria.  

Un  alumno egresado también intervino señalando que sería oportuna la inclusión del curso de Estudios Culturales porque aportaría una competencia al egresado en la lógica de apertura interdisciplinaria.  Luego de un momento a otro, Pablo Sandoval tomo la palabra, cortando la rueda de intervenciones, para transformar a la Comisión Curricular en una entidad promotora de la Consulta Previa de los Pueblos Indígenas. Con el espíritu del Reglamento de la Consulta Previa (Decreto Supremo N° 001-2012-MC), Sandoval asumió la representación de los integrantes de la Comisión para tomar por su propia cuenta la decisión final: “los Estudios Culturales no se incluye en el plan de estudios”, fue la sentencia.  Luego del relato de una micro-historia al paso sobre la antropología en el Perú, Sandoval justificó la exclusión del curso por ser “postmoderno” y porque no había relación con la antropología. Después la moderadora, Fabiola Yeckting hizo un micro-balance sobre el debate planeado por los Estudios Culturales señalando que si bien es interesante dicha teoría, ésta se encuentra incluida en el curso Pensamiento Antropológico 3.  Parecía que ambos colegas no estaban de acuerdo sobre la relación entre los Estudios Culturales y la antropología: por un lado Sandoval lo margina de la antropología, por otro Yeckting lo incluye  en el pensamiento antropológico.
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Luego de una serie de intercambio de posturas sobre la pertinencia del curso, se había llegado a las raíces epistemológicas para saber sobre qué se estaba hablando cuando se enunciaba términos como cultura, teoría, interdisciplinario, contemporáneo, postmoderno, entre otras exquisiteces conceptuales. Lo irónico del asunto es que las mismas interrogantes también había sido punto de agenda de la jornada curricular del año 2012, y seguro que el siguiente año se tocaría el mismo punto. Finalmente se pudo incluir la propuesta de inclusión del curso de Estudios Culturales en la Comisión Curricular con cierta incomodidad de la moderación colegiada.     
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Algo que llamó la atención, fue la postura de la Comisión Curricular de exclusión del curso de Estudios Culturales sin consulta previa. Una cosa es que a los miembros de la Comisión no les guste el curso (y tiene todo su derecho de cuestionarlo y criticarlo), pero otra cosa es construir un perfil de los egresados de antropología como una especie de población en aislamiento voluntario. Un aislamiento sobre el debate actual que ofrece la teoría sin disciplina de los Estudios Culturales. Por un lado la Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales (conformado por la Universidad Católica, Universidad Pacífico y el Instituto de Estudios Peruanos) promueven el debate y la producción de conocimiento sobre la relación entre cultura y poder, pero en San Marcos se aísla a los estudiantes sanmarquinos a ignorar la propuesta académica y política de los Estudios Culturales. Antropólogos/as en condición de aislados y contacto inicial post-exóticos.
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¿Por qué se asume una postura de una pureza antropológica sin contaminación postmoderna? ¿Por qué se reproduce una posición paternalista frente a los estudiantes como ausentes de agencia para decidir sobre los cursos que desean estudiar? ¿Por qué se considera a los Estudios Culturales como un fetiche de la postmodernidad? La respuesta es un misterio y, en especial, en el colega Sandoval quien fue compilador junto con Ramón Pajuelo de un libro titulado Globalización y diversidad cultural. Una mirada desde América Latina (2004) publicado por el Instituto de Estudios Peruanos. Un texto que promueve un debate en donde e incluye a los Estudios Culturales como un referente teórico a tomar en cuenta para el análisis de la realidad latinoamericana.  Los compiladores ofrecen un balance de mencionada teoría:
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“parten de una búsqueda deliberada de romper las amarras entre teoría y poder, cuestionamiento de la noción de objetividad científica y reivindicando la posibilidad de generar saberes para la intervención política-simbólico.  Estas premisas, que le dieron sentido a los Culture Studies durante el periodo inicial en Birminghan, Inglaterra, han inspirado un abordaje sumamente crítico de las disciplinas sociales, especialmente de la antropología. Los estudios culturales reivindican el cruce de las disciplinas, así como una forma de razonamiento desligada de los marcos disciplinarios, por lo cual postulan una suerte de indisciplinamiento de las ciencias sociales, así como una trama transdisciplinaria” (2004: 5-6)



 
Resulta irónico que la tendencia teórica satanizada por Sandoval por su contaminación postmoderna a la pureza del pensamiento antropológico fuese resaltada como importante en el año 2004. Un caso más de memoria y olvido en el Perú. La postura de Sandoval en la Jornada Curricular fue contradictoria, él si puede conocer y cuestionar, pero los estudiantes deben mantenerse al margen de los Estudios Culturales. Pero esto no es una novedad. La Escuela de Antropología también estuvo al margen de los Estudios Culturales en mis tiempos de estudiante en San Marcos. 
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En el año 2001 tuve conocimiento de esta tendencia teórica a través de un seminario sobre Estudios Culturales y, posteriormente, por el texto Estudios Culturales. Discursos, poder, pulsiones (2002) publicado por la Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales. Los editores (Gonzalo Portocarrero, Víctor Vich, Santiago López Maguiña y Rocío Silva Santisteban) sintetizan la idea central del texto en la contratapa: “En los últimos años la revaloración de lo simbólico ha hecho de la cultura un área de creciente interés para estudiosos de diversas disciplinas. Antropólogos, filósofos, historiadores, sociólogos, críticos literarios, psicoanalistas  están tratado de responder las mismas preguntas…desde un diálogo con nuestra realidad compleja e inacabada”. De los 32 investigadores de ciencias sociales que participaron en el seminario y la publicación, solo dos fueron colegas del campo antropológico: Norma Fuller y Carlos Iván Degregori fueron quienes aportaron al diálogo interdisciplinario en los Estudios Culturales.
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Cuando los Estudios Culturales se hacían presente en la comunidad académica de ciencias sociales, la Universidad San Marcos vivía su primavera democrática luego de los tiempos autoritarios del fujimorismo. Existió un contexto institucional de apertura con participación de docentes y estudiantes para reformular los planes curriculares en las diversas escuelas de las facultades.  En el caso de la Escuela Profesional de Antropología el debate sobre el nuevo plan de estudios se inició en el año 2001 y fruto del diálogo y la reflexión se estructuró el Plan de Estudios 2004 en donde se incluyó por primera vez en la historia de la antropología el curso de Estudios Culturales (en el X ciclo). Luego con el pasar de los años, se volvió hacer el Plan de Estudios 2009 como producto del péndulo democrático sanmarquino, y el curso Estudios Culturales se mantuvo. Pero ahora con el  Plan de Estudios 2013 el panorama de mencionado curso es complicado porque  se encuentra en proceso de extinción en el pregrado de antropología gracias a los miembros de la Comisión Curricular. Un curso acusado con mucha ligereza de contaminación postmoderna, una representación tan estereotipada como enunciar que San Marcos está tomada por los jóvenes del MOVADEF.  
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Más allá de mi interés académico por los Estudios Culturales, existe una institucionalidad de esta teoría sin disciplina en los nuevos planes de estudios de antropología desde los años del post-fujimismo. No fue un capricho o una invención que surgió de la nada postmoderna. Esto fue parte de un contexto de construcción apertura académica e interdisciplinaria para comprender los complejos problemas del Perú en el proceso de la globalización.  Por este motivo, el debate está abierto, la Comisión Curricular de manera institucional debe volver analizar la pertinencia del curso en cuestión junto con la participación de los estudiantes. Dejar la posibilidad para que los estudiantes puedan elegir dicho curso como parte de la construcción de sus aprendizajes en clave interdisciplinaria.   
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Los últimos hechos de policías infiltrados en una asamblea universitaria en San Marcos, quienes al ser descubiertos por los estudiantes, dispararon con arma de fuego al aire son un indicador de la crisis institucional del Estado peruano. Irónicamente en la misma hora de este incidente, en la plaza San Martín se hacía memoria de los diez años de entrega de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.  La crisis institucional también está presente en San Marcos por el deporte de los decanos interinos vitalicios y otros vicios más. Por este motivo, es justo y necesario la construcción de canales de diálogo para buscar la mejora democrática de la universidad y de los aprendizajes necesarios que oriente una apertura interdisciplinaria de los egresados. Promover que los estudiantes observen más allá de sus ombligos disciplinarios para analizar, criticar y proponer porque la universidad no está en aislamiento voluntario de la sociedad.   

jueves, 22 de agosto de 2013

CAMINOS PARA REPENSAR LA IDENTIDAD Y LA ALTERIDAD EN EL PERÚ



COLOQUIO
CRÍTICA CULTURAL:
CAMINOS PARA REPENSAR LA IDENTIDAD Y LA ALTERIDAD EN EL PERÚ

 La crítica cultural nos permite reflexionar acerca de cómo, por quiénes y para qué ha sido y es imaginado el Perú desde el campo de la cultura (pos)moderna, más allá de sus clasificaciones como ‘culta’, ‘popular’ o ‘masiva’. Esto supone el análisis y la interpretación de varios discursos, representaciones simbólicas y prácticas sociales producidas y difundidas a lo largo de la historia reciente.


Lunes 26 de Agosto

 Mesa 1. ¿Imaginando la nación?: crisis y reconfiguración de los sentidos de pertenencia en el Perú contemporáneo

 Moderadora: Carla di Franco (UARM)

• Marita Hamann (NEL Lima): “El sentimiento de pertenencia, ¿cómo se produce hoy? Puntuaciones psicoanalíticas”

 • Karen Bernedo (PUCP): "’Mas allá del bien y del mal’: arte, memoria, testimonio y las zonas grises del conflicto armado interno peruano”

 • Rocío Silva Santisteban (UARM): "Porque son perros. Imaginarios y criminalización de la protesta social: el caso Conga"

 • Arturo Sulca Muñoz (UARM): “Vals, sujeto y nación en el Perú”

 

Mesa 2. ¿Nosotros y los otros?: vaivenes de lo subalterno y lo hegemónico en subjetividades poscoloniales

 Moderador: Arturo Sulca (UARM)

• Arturo Quispe Lázaro (PUCP): “Reapropiación de lo social y cultural hegemónicos desde lo popular: música chicha, Tongo y su neo música urbana”

 • Bettina Valdez (PUCP): “Cuando Aída cantó por Fausta: relaciones de postcolonialidad y género en La teta asustada”

 • Raúl Rosales León (UNMSM): “San Juan Masías: el santo de los pobres de San Borja”

 

Martes 27 de Agosto

Mesa 3. Feminidades, masculinidades y sus destinos en la hibridación cultural peruana

 Moderador: Raúl Rosales León (UNMSM)
 

• Luz Vargas (PUCP): "Tensión entre lo público y lo privado en las revistas femeninas y familiares limeñas del siglo XIX”

• Nanda Leonardini (UNMSM): “Mujeres de armas tomar. La rabona en la Guerra con Chile”

• Sofía Pachas (UNMSM) Maceda: “El autorretrato de Olga Matellini (1928). Un análisis desde la sociología del arte”

• Iván Villanueva (UPC): “Dragqueenismo limeño y la construcción de la subjetividad mediante la performance”

 

Mesa 4. Espacios urbanos: cartografiando deseos, negociando identidades

 Moderador: Arturo Quispe Lázaro (PUCP)

 
• Franklin Cornejo (UARM): “Los usos sociales de los medios en el espacio público”

• Fernando Toledo (Universidad de Pittsburgh): “”Este circo no va contigo”: ansiedades burguesas e imaginarios urbanos en El año que rompí contigo, de Jorge Eduardo Benavides”

• Nicola Torriti (PUCP): "Skateparks y skaters de Miraflores y Villa El Salvador: fantasías de ciudad y ciudadanía en escenarios metafóricos"

 
Hora: 6pm
Lugar: Auditorio Vicente Santuc
Avenida Paseo de los Andes 970, Pueblo Libre
Universidad Antonio Ruiz de Montoya
 
http://www.uarm.edu.pe/?K=3416&Mode=AD&IdE=19&ID=940
 


domingo, 14 de octubre de 2012

Lo Pituco en Ate Vitarte

 
 
 

Terry Eagleton en Lima


Terry Eagleton estará en Lima.

Él es uno de los críticos literarios más destacados en el medio académico y en la esfera pública contemporáneos. Comenzó su carrera como especialista en literatura inglesa de la época victoriana. Sus intereses se ampliaron hacia la teoría literaria, la relación entre literatura e ideología, los estudios culturales, el posmodernismo, la ética y la política internacional.

Eagleton fue profesor en la Universidad de Oxford, la Universidad de Lancaster y la Universidad de Manchester, en Inglaterra; actualmente enseña en la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos. Entre sus libros destacan: Una introducción a la teoría literaria (1983), La estética como ideología (1990), Las ilusiones del posmodernismo (1996), La idea de cultura. Una mirada política a los conflictos culturales (2000), Después de la teoría (2003), Cómo leer un poema (2006), Los extranjeros. Por una ética de la solidaridad (2008), Razón, fe y revolución (2009), Sobre el mal (2010) y ¿Por qué Marx tenía razón? (2011).
  • Lunes 15 de octubre
    Conferencia magistral de Terry Eagleton sobre Charles Dickens y la literatura del siglo XIX en Inglaterra
    Lugar: Centro Cultural de la PUCP
    Hora: 7: 30 p.m.
  • Martes 16 de octubre
    Ceremonia de concesión del Doctorado Honoris Causa a Terry Eagleton
    Lugar: Auditorio de Humanidades, campus PUCP
    Hora: 12 m.
  • Miércoles 17 de octubre
    Conversatorio con Terry Eagleton
    Participan: Francesca Denegri, Cecilia Esparza, Juan Carlos Ubilluz, Víctor Vich
    Lugar: Auditorio de Humanidades, campus PUCP
    Hora: 12 m.

Organizado por:
Departamento de Humanidades , Centro Cultural de la PUCP
Lugar:
Centro Cultural y Auditorio de Humanidades de la PUCP